BERENJENAS EN TUMBET

Esta receta me gusta especialmente y es muy fácil de hacer,se puede dejar preparada, solo para meter en el horno. Los sabores podrían tener un parecido a las recetas griegas de musaka, aunque es una receta Menorquina. Como todas las recetas tradicionales, cada familia tiene su especialidad aunque tengan un común denominador.

INGREDIENTES: ( 4 A 6 personas )

500 gr berenjenas

750 gr patatas

500 gr pimiento verde ( italiano, no el de asar)

1/4 salsa de tomate

aceite

sal

PREPARACION:

Partir las berenjenas en ruedas finas, espolvorearlas con sal y dejar unos 20 minutos para quitarles el amargor. Lavarlas y escurrirlas. Secarlas.

Pasar las berenjenas por harina y freírlas en aceite caliente – unos 170ºC-si tenemos freidora. Escurrirlas bien. Secar un poco el exceso de grasa con papel de cocina.

Lavar y cortar los pimientos a tiras. En una cacerola se pone un fondo de aceite y se echan los pimientos. Hacer primero a fuego fuerte dándoles vueltas para que se doren y luego dejar que se acaben de hacer despacio, añadiendo una pizca de agua si fuera necesario. Pueden freírse en la freidora, pero dejan mucho sabor en el aceite.

Las patatas se cortan como para tortilla de patatas y se fríen también a temperatura suave – unos 130ºC -dejando que se doren un poco por los bordes.

En una cazuela de barro o fuente de horno colocar una capa de patatas, otra de pimientos y otra de berenjenas. Cubrir con salsa de tomate y espolvorear con pan rallado o queso.

Introducir a horno moderado -150ºC -durante 15 minutos, para que se caliente todo y se gratine. Si tenemos el horno frío lo dejaría unos minutos

  • Truco para enharinarlas: ponemos en un bol harina, las ruedas de berenjena, colocamos un plato encima, y lo movemos arriba y abajo; y quedan con su harina, sin exceso.

Judía Verde con salsa de tomate

Ya hice una  entrada de calabacín gratinado, ahora voy a mostraros una receta de judías verdes con tomate.

Cortador  adquirido en Culinarium.

Podemos encontrar judías verdes en el mercado durante todo el año, por ser una planta bien cultivada en invernaderos, pero os recomendamos comer judías verdes de temporada, y su mejor época es ahora, en los meses de primavera y verano. Un par de consejos antes de comprarlas: que estén tersas, brillantes, que las semillas se noten poco y que al romperse crujan, ya que es mala señal si se doblan fácilmente.

¿Qué variedades de judías verdes podemos encontrar? Según su cultivo sea precoz, de ciclo medio y tardío, hay estos tipos de judías verdes: las peronas, que son anchas, planas, largas y buenas para cocción; las elda, aplanadas y anchas pero de menos longitud; las boby y las Emerite con forma de tubo, gruesas y carnosas; la rastra o herradura, aplanadas y curvadas,  muy finas y tiernas, muy utilizadas para conserva; y las judías finas que es cuando la elda o la perona tiene pocos granos y protuberancias.

¿Y qué es exactamente una judía verde? Es la vaina de la judía, por eso dentro lleva semillas, que al desarrollarse y secarse, se convierten en alubias o judías secas. Pertenecen a la familia de las fabáceas, y necesitan clima templado, tropical o subtropical para crecer.

Origen y propiedades

Las Judías verdes se cultivan desde hace 5.000 años, y se cree que son originarias de México y Perú, aunque algunas fuentes indican que su origen es Asia, India y China. Fueron los conquistadores españoles quienes las trajeron a España, y de España se extendió su consumo al resto de Europa.

En cuanto a su composición, las judías verdes tienen un 90% de agua, y nada de grasa, por eso son ideales para las dietas de adelgazamiento. Además, son ricas en fibra, proteínas, vitaminas A, C, B1, B3, B6, B2 y minerales como el potasio, calcio, fósforo, hierro, magnesio, cromo y yodo, además de otros componentes como el ácido fólico o el beta-caroteno.

¿En qué te benefician las judías verdes? Son beneficiosas para el sistema inmunológico, el tránsito intestinal, la hipertensión o los cálculos renales. Y se recomiendan para quienes padecen gota, artritis o anemia.

Ingredientes: para 4 personas

  • 800 gr. de judías verdes
  • 4 lonchas de jamón
  • 1 kg. de tomates
  • 2 cebolletas
  • 2 pimientos verdes
  • 4 dientes de ajo
  • agua
  • azúcar
  • aceite de oliva
  • sal
  • perejil (para decorar

Preparación:

Estofar los ajos,la cebolla y el pimiento verde rehogar un poco,le añadimos el tomate, lo sazonamos y lo dejamos unos 20 o 25 minutos.

Limpiamos la judías, ponemos una cazuela con agua con sal y echamos las judías y las cocemos unos 5 minutos.

Trituramos el tomate y le echamos un poco de azúcar, para contrarrestar la acidez del tomate.

salteamos el jamón  en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen, encima echamos las judías escurridas y por último la salsa de tomate y lo dejamos cocer unos 5 minutos para que coja el sabor.

Lo servimos las judías con el tomate y un trozo de jamón  encima y una hoja de  perejil.

*También se puede poner en la” picada ” el refrito, un poco de jamón y gratinarlas judías con queso al horno.

*las fotos añadidas, son del cortador , de su utilización y de judías con tomate gratinadas.

 

culinarium
Marc Vilà i Eduard Falip

Departament Digital de Culinarium

Gratinado de calabacín

Espaguetis de calabacín

 

En el mediterráneo nos gustan mucho las hierbas aromáticas, podemos echarle romero, perejil.

Ingredientes:

4 calabacines

2 cebolletas

4 lonchas de jamón serrano

500 ml de leche

1/2 bote de leche ideal

50 gr de harina ( 2 cucharadas )

125 gr de queso

Aceite de oliva extra

sal, romero, pimienta, nuez moscada

Preparación:

Pelamos las cebolletas y las picamos, cortamos el calabacín, en éste caso he utilizado el cortador de verduras culinarium, haciendo espaguetis, como se ve en la foto.

En una satén echamos el aceite de oliva y ponemos la cebolla y el calabacín y rehogamos bien que se impregne con el aceite, dejamos pochar muy bien unos 15 minutos, reduce mucho, porque el calabacín contiene mucha agua.

Picamos las lonchas de jamón y rehogamos brevemente (  si lo hacemos en exceso de sala) en una cazuela con aceite, añadimos la harina y rehogamos bien para que pierda el sabor de harina, vertemos poco a poco la leche, la normal y la concentrada (le da mas cremosidad ) añadimos la sal, la nuez moscada y al gusto de cada uno perejil y pimienta.

Cubre el pochado de calabacín y cebolla con la bechamel. Rallamos el queso por encima y gratinamos.

  • Es un plato digestivo, un modo de tomar verdura, y   parte de la  ración de lácteos recomendada.
  • Si a los platos les damos sabor con hierbas, podemos poner menos sal. muy recomendable para la salud.